Es difícil permitir a las horas que se interpongan entre los dos.
Entonces, las manos se me quedan frías, porque les falta vida, calor, energía. He probado guantes de todas las telas y colores, pero los únicos que me sirven son los de tu piel. Espero que no seas un animal en peligro de extinción.
Además me vuelvo un poco sorda; es difícil escuchar algo por encima de los suspiros que se escapan entre mis labios. ¡Creen que así estarán más cerca de ti! Pero siempre vuelven, para convertirse en dióxido de carbono... y mueren, dando paso a los demás.
Sabes que me caigo a cada paso; tus brazos son los únicos que podrían sostener tanto tropiezo, tanta torpeza, tanta tristeza trocada en alegría.
Incluso la vista me falla cuando no iluminas la habitación en la que estoy. Sé que mi felicidad estaba por algún lado, creía haberla guardado donde siempre... ¡Ah, ahí está! Gracias por sonreír; creí haberla perdido.
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07 diciembre 2010
28 noviembre 2010
¡Cuántas veces dije que no me importaba! Nunca advertí diferencia entre luz y oscuridad; todo fue un vaivén, un sinsentido, un disparate. Cruzaba el puente una y otra vez, intentando en vano llegar a alguna parte; me movía de un extremo a otro, abrasándome o helándome según correspondiese. Y daba igual. Un vacío, un agujero... nada.
Nada.
Nada.
Nada.
Nada.
Y...tu mirada.
Luz. Me dejó ver el camino, el suelo se había asentado por vez primera bajo mis pies. Sin puentes, sin vaivenes, sin finales.
Nada.
Nada.
Nada.
Nada.
Y...tu mirada.
Luz. Me dejó ver el camino, el suelo se había asentado por vez primera bajo mis pies. Sin puentes, sin vaivenes, sin finales.

12 septiembre 2010
Cuando has tropezado y caído tantas veces, cuando tus rodillas están llenas de arañazos y tus manos manchadas de tierra, cuando ya no temes hacerte daño...vuelves a caer. De nuevo te levantas, pero a partir de entonces el camino no lo continuarás solo. En esta ocasión no has chocado con una piedra; has ido a dar con los zapatos que protegerán tus pies, el manto que aliviará tu frío, el bastón que evitará nuevos tropiezos, la luz que guiará tu camino.
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